Cupido en entrenamiento....

Cualquier parecido con la ficción, es coincidencia; cualquier parecido con la realidad, no lo es....

miércoles, 28 de julio de 2010

"Love's Riddle" (Huli y Eros) Capítulo 2


Capítulo 2 “Entre la espada y el Love´s Riddle”

Me encuentro fascinado con mi nuevo empleo en Los Ángeles. Me he ganado la confianza de todos en el set. Ahora permiten que mi cámara vaya tras el elenco sin ninguna restricción. Mas no tardaron las cuestiones acerca de porqué mi cámara ya no capturaba cada paso de Hugh o Lisa.

─ ¡Pero si también los adoro a ustedes! ─ Contestábales

No podía permitir que Jo se enterase de lo que sucedía fuera del set entre su marido y su compañera de trabajo. Al menos no lo sabría a través de mi cámara aunque quizá ya tuviese alguna sospecha.

En un momento de descanso en las grabaciones, Lisa venía caminando alegremente hacia mí, con esa sonrisa de fantasía que ilumina los caminos que recorre.

─ ¡Hola, Eros! ¿Qué ha sido de tu vida las últimas 2 horas?

─ He estado aquí acosando al resto del elenco…. ¡Oh, es tarde! ¡Hora de acosar a Robert!

Intenté alejarme porque al verla a ella, me venía a la mente Hugh, y recordaba a Jo…. Mas me fue imposible el ignorar la voz que desde atrás decía “Espera….” Y al volverme me encontré con un par de ojos de ensueño llenos de melancolía que buscaban, en esta conversación, un poco de consuelo.

­─ Oí que algunas noche tocas en el “Love´s Riddle”

─ Así es. Hoy será una de ellas.

Entre el mar de rostros alrededor, distinguí una mirada azul intenso que se clavaba sobre Lisa con innegable anhelo de estar cerca. Lisa también lo notó, y en un intento por encender los celos de Hugh, se acercó a mí y con un coqueteo de juego me dijo alzando la voz:

─ Tal vez esta noche Jen y yo vayamos a verte.

Decidí seguirle el juego, me aseguré que Hugh escuchara.

─ Os reservaré la mejor mesa del lugar. ─ Dije marcando mi acento.

Hugh dio un rápido sorbo a su bebida. Lisa había logrado su objetivo, caminado coquetamente, como sólo ella sabe hacerlo, se fue a preparar para siguiente escena dejándome el resto del juego. Caminé con Jen y cuando estuvimos cerca de Hugh, nos detuvimos.

─ Así que esta noche os veré en el “Love´s Riddle”?

─ Por su puesto. Es un gran lugar romántico limpio de paparazzies.

Tenía mis sospechas acerca de porque Lisa quisiese encelar a Hugh: dulce y pura venganza. De seguro mientras ambos hallábanse solos, disfrutando de una velada romántica, Jo había interrumpido el romance haciendo sonar el celular de su marido con un mensaje de texto cuestionándolo sobre porqué no contestaba el teléfono.

El restaurante-bar “Love´s Riddle” en Los Ángeles era un lugar poco concurrido por los famosos debido a que su fachada poco ostentosa les invitaba a buscar algo más “a su medida”. Sin embargo, los afortunados que se aventuraban a entrar, descubrían un íntimo paraíso en el que el romance podía darse a rienda suelta. Mi tío, Harold Green, es el dueño del lugar y por eso yo disfruto de algunos privilegios como cantante ocasional del restaurante que cada vez se hacía más popular.

Yo estaba cantando “Cuando me enamoro” en el momento que Lisa y Jen llegaron al “Love´s Riddle”. Un mesero amigo mío, las guío a la mejor mesa del lugar. En realidad, todo ahí somos como una gran familia. Cedí el micrófono al segundo cantante y bajé a acompañar a mis invitadas. Las parejas comenzaban a bailar al ritmo de “Blue Eyes” (Elton John) cuando Hugh entró y comenzó a buscar entre la gente. Le hice una señal para que nos viera y dibujó en su rostro una sonrisa al encontrarse con la mirada de Lisa, que tampoco pudo ocultar el brillo que aparecía en sus bellos ojos grises cada vez que se encontraban con él.

Algunas pláticas sobre lo bien que iban las grabaciones y las posible nominaciones de la serie, no lograron desconectar un solo instante las miradas que Lisa lanzaba a Hugh y viceversa.

─ Bueno, es mi hora de subir al escenario. Disfruten de esta magnífica velada.

Dije a uno de mis compañeros músicos que sacara a bailar a Jen, dejando a nuestra pareja estrella para que hablara libremente. Comencé a ambientar el lugar cantando “How deep is your love”. Las luces volviéronse un azul tenue. De reojo vi que Hugh levantábase del asiento y tomaba galantemente de la mano de Lisa para dirigirse a la pista de baile.

Jen y mi amigo Henry parecían divertirse; reían de cada ocurrencia de él.

Para tener una mejor vista de las parejas, bajé a la pista. Comencé a cantar “Have you ever really love a woman” y me pareció no haber visto par más enamorado que Lisa y Hugh. Bailaban sutilmente de aquí para allá, unas veces hablándose suavemente al oído, otras veces sólo con mirar decíanse lo que debía estar vedado. Olvidáronse de todos alrededor, del trabajo, de la prensa, del día siguiente, de Jo….

Decía a los músicos que tocaran algún vals, cuando distinguí una menuda silueta femenina que cruzaba las puertas del “Love’s Riddle”. Mi corazón se paralizó, no podía dar crédito a mis ojos. Rápidamente caminé entre las parejas y me interpuse entre Hugh y Lisa, sacándolos del trance romántico.

─ ¡Hora de cambiar de pareja!

Hice una señal a Hugh para que mirara a la entrada y me llevé a Lisa valsando hasta el otro lado de la pista.

─ ¿Qué está pasando? ─ Me preguntó desencantada e intrigada.

─ Quería demostrarte lo bien que bailo vals.

Lanzome esa mirada “Cuddyana” que siempre que siempre persuadíame a decir la verdad.

─ Jo acaba de entrar al restaurante.

La bella faz de Lisa se congeló como si le hubiera dicho que acaba de entrar el mismo demonio.

─ ¿Co….? ¿Cómo es posible…? Pero….

─ A mí también me sorprende ─ Seguimos bailando ─ Tal vez se ha enterado de alguna nominación de Hugh y viene a felicitarlo, o….

─ O se enteró de nuestras salidas nocturnas.

No había porqué seguirlo negando, esa era la razón más probable de su visita inesperada.

Bailamos hasta llegar a la mesa donde hallábanse Jo y Hugh, quien casi no podía ocultar la incomodidad que le provocaba la presencia de su esposa en ese momento.

─ Buenas noches, señora green…. Laurie.

─ Buenas noches, señorita Edelstein…. ¿Eros?

Inevitablemente respirábase tensión en el ambiente.

─ Sí. Trabajo aquí como cantante algunas noches. Qué sorpresa que nos visites hoy….

─ Sí, los niños estaban muy contentos con las nominaciones de su padre y en vista de que no contesta el teléfono ─ Hablaba al mismo tiempo que tomaba del brazo al señor Laurie ─ Insistieron en que viniera a acompañarlo. Mas veo que no le hace falta, tiene muy buenas compañías aquí…. ─ Lanzó una mirada amenazadora a Lisa. Hubo unos instantes de incómodo silencio. Hugh no podía pronunciar palabra alguna ─ Pero, ¿no es algo tarde para estar bailando?

─ Ya estábamos por irnos ─ Jen habíase acercado para disimular y alivianar el ambiente ─ Mañana tenemos mucho trabajo.

─ No les interrumpiré más. ¿Nos vamos, querido?

Mientras Hugh despedíase de Lisa, yo entretenía a Jo con preguntas sobre sus hijos y cosas así. Escuché cuando Hugh le preguntaba que cómo sabía que estaban en ese restaurante, ella le respondió que sabía que era el único sitio libre de paparazzies y que regresaría a Inglaterra pasado mañana, ya que no podía soportar estar lejos de sus hijos.

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